Antes de escribir preguntas de una oposición, estudiamos sus exámenes oficiales: cómo pregunta ese tribunal, qué trampas pone y qué temas caen más.
Luego escribimos las preguntas igual, y cada una pasa por dos revisiones que comprueban que la cita de la ley es exacta.
No es lo mismo la Constitución en un examen de C2 que en uno de A1: por eso cada oposición tiene sus propias preguntas.
Los resúmenes de cada tema, en cambio, sirven para todas.
Además, tus alumnos pueden invitar a su familia como acompañantes:
les animan y les ponen premios. Menos abandonos.